La administración local ante el reto de la gestión hídrica


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No hay nada más sencillo y mágico que abrir el grifo y que salga agua, ¿verdad? El sistema de cañerías fue desarrollado en el siglo I, aunque de manera muy rudimentaria, por los romanos. De hecho, aún quedan muestras de su trabajo repartidas por toda Europa. Es fácil ver ruinas de acueductos, termas y baños en ciudades de todo el continente. Sobre todo, en Roma.

De todas formas, hay que viajar en el tiempo hasta la Inglaterra de 1800 para dar con el tipo de fontanería que más se asemeja al actual. El responsable de todo ello fue Thomas Gyll, inventor del grifo de rosca. ¡Sobre él se basan todos los modelos contemporáneos!

Por suerte, la transformación digital también ha llegado al ámbito de la gestión hídrica, un campo que suele ser competencia de la administración pública local. Te preguntarás qué puede hacer la tecnología en este caso, ¿verdad? Pues tenemos varias respuestas para ello.

Redes muy inteligentes

Una de las cosas que puede hacer la tecnología es volver inteligente algo tan tosco y elemental como un sistema de cañerías. ¿Te imaginas que un sensor sea capaz de enviarte una alerta en caso de fuga? Pues esa es una de las cosas que han logrado en la ciudad de Lyon (Francia), donde emplean una red de dispositivos que detecta fugas y avisa a los responsables de mantenimiento para que las controlen.

Su funcionamiento resulta de lo más sencillo: los analistas reciben información detallada de qué está sucediendo y se la trasladan a los equipos de reparación, que sabrán perfectamente, entre otras cosas, qué deben empacar en sus cajas de herramientas y el lugar exacto donde se ha producido la avería. Lo mismo sucede con los clientes, quienes sabrán en tiempo real que el suministro se va a cortar de manera temporal para solventar ese problema. ¡Se acabó dejar la colada a medias por culpa de una fuga!

Este sistema también supone un gran impulso para todo lo relacionado con el cuidado del medio ambiente. ¡No podemos derrochar ni una sola gota de agua más! El cambio climático nos ha enseñado que debemos poner empeño a la hora de proteger nuestros recursos hídricos, por lo que prevenir y atajar cualquier fuga debería ser una obligación para todos los municipios.

Datos, datos, datos

Vivimos en la era del Internet de las Cosas y del Big Data, dos avances que también tienen un largo recorrido en la gestión de los recursos hídricos. Gracias a ellos podremos recopilar, procesar, mostrar y analizar grandísimos volúmenes de datos y emplear tecnologías como los sensores que ya utilizan en Lyon.

Obviamente, hay muchas más ventajas. Por ejemplo, en cuanto a infraestructuras de comunicación se refiere. La tecnología hace que se puedan tomar decisiones mucho más inteligentes y eficientes en todo lo que tenga que ver con el suministro de agua. De momento, la mayoría de administraciones locales actúan en función de las quejas recibidas por parte de los vecinos. Es decir, trabajan con información a posteriori.

La tecnología cambia el rol de los gestores, quienes, gracias a los datos recopilados y analizados, podrán resolver todo tipo de incidencias sin necesidad de que los usuarios vayan a quejarse a sus oficinas. De hecho, ¡ni siquiera se enterarán!

¡Adiós a la sequía!

¡Vayamos hasta las Antípodas! En Australia también hemos visto otro buen ejemplo de transformación digital de los recursos hídricos. El envejecimiento del sistema, el aumento poblacional y el cambio climático (con especial incidencia de la sequía) han hecho que los gobiernos locales hayan decidido tomar cartas en el asunto.

Ejemplo de ello es la decisión del consejo regional de Mackay, en Queensland, y de Melbourne, la segunda ciudad del país, de introducir lectores y medidores automáticos para que los clientes administren mejor sus consumos y puedan ahorrar agua y dinero.

Este sistema inteligente también identifica fugas y filtraciones, difíciles de descubrir hasta que no han causado problemas importantes. Gracias a la tecnología, las autoridades locales podrán solucionar estos problemas en un plazo de tiempo más breve y reducir el desperdicio de agua.

ServerBox Agua y Drenaje: la solución mexicana

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha alertado en numerosas ocasiones de los problemas que nuestro país sufre por culpa de las sequías. Por ello, se hacen necesarias soluciones como ServerBox Agua y Drenaje, una herramienta desarrollada por Sigsa que es capaz de mantener actualizada toda la información que proporcionan todos los elementos con presencia en la red hídrica de nuestro país, tales como medidores y bombas.

El mantenimiento de las infraestructuras es esencial para evitar el malgasto de agua. ServerBox Agua y Drenaje brinda todo lo necesario para llevar a cabo una planificación eficiente de las tareas de conservación, requisito indispensable para que dichos trabajos sean mucho más económicos.

La optimización de los cobros por los servicios prestados es otra de las grandes ventajas de esta solución. El gestor realiza informes detallados de los consumos de agua, alcantarillado y saneamiento, con lo que es capaz de calcular sin ningún tipo de error los impuestos que van asociados. Estos informes son esenciales para proponer tarifas, sanciones y descuentos que se adapten a los consumos de los usuarios, siempre en base al catálogo de servicios existente (comercial, doméstico, industrial o público, entre otros) y la normativa vigente.

Los gestores hídricos también podrán monitorear las redes de agua, mejorar el servicio que prestan y reducir al mínimo las pérdidas de agua generadas por los trabajos en campo. También sirve de apoyo entre las distintas áreas, como cuando se desean poner en marcha nuevos proyectos, actualizar la geometría de la red o detectar clientes morosos.

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